Le gustaría convertirse en un árbol cuando muera

 


¿Le gustaría ser un roble o una encina? ¿Un abedul, quizás? Hasta hoy las opciones tras la muerte eran ser incinerado o enterrado. Ahora existe la posibilidad de convertirse en un árbol gracias al proyecto de la empresa italiana Cápsula Mundi, que, con el lema La vida nunca se detiene, propone un nuevo método de entierro que transforme al difunto en un árbol.

El procedimiento para llevar a cabo el proceso es el siguiente: se introduce el cadáver en posición fetal dentro de una cápsula con forma oval y fabricada con material cien por cien biodegradable. La cápsula y el cuerpo se descomponen en nutrientes, que son absorbidos por las raíces del árbol que se encuentra encima. La cápsula se entierra a modo de semilla en la tierra y el árbol, elegido en vida por el difunto, se planta encima de ella. Con este sistema, los cementerios se convertirán en frondosos bosques. Esta opción de enterramiento no destruye árboles, como ocurre con los ataúdes hechos de madera, sino que los crea. También es una forma que permite dar una nueva vida a nuestros seres queridos.

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