Patriotas de pacotilla



Ataviados con mascarilla rojigualda y envueltos en la bandera de España. Desde hace unos días, grupos de patriotas se manifiestan en el barrio de Salamanca madrileño, protestan contra la gestión del Gobierno y contra el estado de alarma y piden libertad.

Madrid se encuentra en la fase 0 del estado de alarma y este tipo de concentraciones no se permiten cuando la salud y el buen juicio indican que hay que respetar las restricciones y el distanciamiento entre personas.

Según la Ley de Seguridad Ciudadana estas reuniones pueden sancionarse con multas de entre 600 y 30.000 euros, que se impondrían a los promotores, pero, curiosamente, las protestas son espontáneas, nadie las organiza.

El PP y Vox defienden estas concentraciones y animan a la gente a seguir manifestándose. «Aliento a todos los españoles que así lo deseen a que salgan a manifestarse donde les dé la gana siempre que cumplan el mantenimiento de la distancia de seguridad para no poner en riesgo la salud de nadie», decía Iván Espinosa de los Monteros, y acusaba al Gobierno de dar «instrucciones» a la Policía Nacional para «amedrentar» a los ciudadanos que estaban «pacíficamente» en la calle, exigiéndoles su documentación o cortándoles el paso por ciertas calles.

Contando con que el derecho de manifestación no está suspendido, la Policía, de momento, vigila e interviene cuando los participantes no mantienen la distancia exigida. No obstante, las cosas pueden cambiar, porque durante el estado de alarma, nadie tiene derecho reunirse para una protesta porque es ilegal, y, lo más importante, porque pone en riesgo la salud de todos. 

También la presidenta de Comunidad de Madrid, Díaz Ayuso, defiende a los vecinos de Núñez de Balboa, que salen a manifestarse porque «muchos de ellos se van a arruinar» con las políticas del Gobierno de Sánchez.

Ayer jueves se producía por tercer día consecutivo un ligero repunte en los fallecimientos y contagios por Covid-19 en España. Sanidad estudia si la causa está en las oscilaciones habituales en la contención de la epidemia o «si tiene alguna otra cosa de fondo», explicaba Fernando Simón. Tal vez la estupidez sea ese problema de fondo.

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