¿Y?


Sábado uno de febrero de 2020. Reino Unido ya no forma parte de la Unión Europea, aunque los 47 años de relación tampoco han sido un idílico romance. ¿Qué vine a continuación? De entrada, la división interna por el Brexit: escoceses, irlandeses y galeses lo rechazaban, y estas heridas tardan en curar.

Los ciudadanos europeos que viven en Reino Unido no tienen clara su situación y muchos piensan en marcharse. Londres amenaza con imponer controles aduaneros a las exportaciones de la Unión Europea. Le importa un bledo aumentar la burocracia, el desabastecimiento, cualquier cosa vale con tal de conseguir que no sea necesario un alineamiento regulatorio. Toca establecer nuevas relaciones, definir posiciones, imponer barreras… Y ninguna de las partes parece dispuesta a ceder en sus pretensiones. A las malas, todos perderemos.



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