La España tercermundista

Cañada Real, Madrid


El Relator Especial de Naciones Unidas para la Pobreza Extrema y Derechos Humanos, Philip Alston, ha realizado una visita de dos semanas a España para analizar la situación de pobreza en la que vive una parte de la sociedad.

Con el apoyo de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza en el Estado Español (EAPN ES), se ha entrevistado con representantes de sus redes territoriales, ha escuchado las informaciones aportadas por diversas organizaciones sociales que luchan contra la pobreza y ha conversado con personas afectadas por la pobreza y la exclusión, visitando 16 Comunidades Autónomas.

Tras confrontar y revisar los datos y los testimonios con autoridades, funcionarios, políticos y parlamentarios autonómicos, de los ámbitos local, autonómico y estatal, el pasado 7 de febrero, presentó las conclusiones preliminares de su Informe a través de una rueda de prensa.

Sus  declaraciones más demoledoras:

«He visitado lugares que sospecho que muchos españoles no reconocerían como parte de su país (…) barrios pobres con condiciones mucho peores que un campamento de refugiados, sin agua corriente, electricidad ni saneamiento, donde los trabajadores inmigrantes llevan años viviendo sin ninguna mejora en su situación».

«España debería mirarse de cerca en el espejo y actuar. Lo que verá no es lo que desearía la mayoría de los españoles, ni lo que muchos responsables de formular políticas tenían planeado: una pobreza generalizada y un alto nivel de desempleo, una crisis de vivienda de proporciones inquietantes, un sistema de protección social completamente inadecuado que arrastra deliberadamente a un gran número de personas a la pobreza, un sistema educativo segregado y cada vez más anacrónico, un sistema fiscal que brinda muchos más beneficios a los ricos que a los pobres y una mentalidad burocrática profundamente arraigada en muchas partes del gobierno que valora los procedimientos formalistas por encima del bienestar de las personas».

«La palabra que he escuchado con mayor frecuencia en las últimas dos semanas es 'abandonados'».

«España le está fallando por completo a buena parte de su sociedad, aquella que vive en la pobreza, cuya situación ahora se encuentra entre las peores de la Unión Europea».

«Los grandes beneficiados son los ricos y las empresas que, pese a los beneficios, pagan menos impuestos que antes de la recesión».

«En lo económico, el país va bien, con un alto PIB y renta per cápita. En lo social, es diferente. España está al final o cerca de los que tienen peores indicadores dentro de la Unión Europea. La tasa AROPE es más alta que la media. La tasa de abandono escolar prematuro (jóvenes que dejan los estudios después de llegar a los 16 años) es el peor de la UE. La vivienda social sólo ocupa el 2% del presupuesto, cuando llega al 20% en el resto. La tasa de desigualdad se sitúa entre las peores. Las tasas de desempleo, particularmente la juvenil y de las mujeres, son las peores de Europa».

«España tiene una de las comunidades de gitanos más grandes de la UE, casi la mitad de los cuales viven en la extrema pobreza. Las mujeres, los habitantes en zonas rurales, los inmigrantes, las trabajadoras domésticas y las personas con discapacidad están extremadamente desatendidas por las políticas actuales y se ven injustamente afectadas por la pobreza».

«He visitado 16 Comunidades Autónomas, he hablado con una amplia cantidad de personas en pobreza, gitanos en chabolas, inmigrantes viviendo en las peores condiciones que he visto, y también he hablado con gente corriente, que están combatiendo la pobreza. Gente que está discerniendo entre comer o pagar la calefacción».

«La recuperación después de la recesión ha dejado a muchos atrás, con políticas económicas que benefician a las empresas y a los ricos, mientras que los grupos menos privilegiados han de lidiar con servicios públicos fragmentados que sufrieron serios recortes después de 2008 y nunca se restauraron».

«Los formuladores de políticas les han fallado en gran medida a las personas que viven en la pobreza, y los derechos sociales rara vez se toman en serio».

«Los niveles de pobreza existentes se deben a decisiones políticas de las últimas décadas».

«La pobreza es en última instancia una decisión política, y los Gobiernos pueden, si lo desean, optar por superarla».

«El único aspecto positivo en la situación es que el nuevo Gobierno de coalición está firmemente comprometido con lograr la justicia social, pero los desafíos son grandes».

Pues ojalá el nuevo Gobierno de coalición se comprometa, de verdad, para lograr la justicia social.

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