Manantial de Paz


«Operación Manantial de Paz», así se denomina la operación que el Gobierno turco ha ideado para arrasar el norte de Siria y traer la paz a la zona, tras la invasión terrestre.

El plan del presidente Erdogan es crear una franja de seguridad en la frontera, dividida en tres zonas administrativas destinadas a alojar 140 localidades de nueva creación, en ellas que se reubicará a más de un millón de refugiados sirios que actualmente se encuentran en Turquía. Estas localidades por edificar tendrían centros de salud, escuelas, polideportivos, mezquitas, hospitales y polígonos industriales conjuntos.

Pero algunos expertos destacan el error de repoblar un territorio con personas que procedan de otras regiones de Siria, porque esto no sería un verdadero regreso a sus hogares. También se teme que la población kurda se desplace y quede alterada la composición demográfica. Quizás haya que hablar de limpieza étnica.

Entre tanto, Trump mantiene un rumbo errático. Al principio pagó a los kurdos como mercenarios para luchar contra el ISIS. Luego amenazó con arruinar la economía de Turquía si los turcos represaliaban a los kurdos. Su penúltimo movimiento ha sido despreciar la ayuda bélica de las milicias kurdas, que han perdido 11.000 combatientes luchando contra el Estado Islámico. Las razones de Trump son: «No lucharon con nosotros en la Segunda Guerra Mundial, no estuvieron con nosotros en Normandía». Pocos le secundan en Washington. Incluso sus más fervientes partidarios proyectan imponer sanciones a Erdogan y limitar la cooperación bilateral. Si la medida se lleva a cabo, la economía turca se hundirá.



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