La sentencia del procés



No soy abogado ni entiendo mucho de leyes. Tampoco he leído las 493 páginas de la sentencia del procés para opinar sobre ella, solo intento ver los hechos sin prejuicios ideológicos y sin dejarme llevar por mi amor a Cataluña.

Estos días se nos ofrecen análisis técnicos, reflexiones personales, opiniones apasionadas y desinformadas, pero el fallo del Supremo pone en evidencia a quienes aseguraban que se trataba de una rebelión en toda regla, un golpe de Estado violento, perpetrado contra nuestra democracia. A quienes nunca lo vimos así, se nos trató de todo: separatistas, antipatriotas, cómplices de la destrucción de España… Por estar acusados de rebelión, los acusados perdieron sus derechos políticos. De haber sido acusados de sedición, solo los hubieran perdido tras esta sentencia.

Los dos años de prisión preventiva incondicional no son moco de pavo, y ahora que se ha descartado la rebelión aún parece más desproporcionada.

La vía unilateral para la independencia de Cataluña fracasó. El diálogo entre Gobierno de España y Govern de la Generalitat, también. Hubo excesos, como proclamar la independencia. Hubo excesos, como retorcer la ley. Todo ahonda la fractura colectiva entre España y Cataluña. A Carles Puigdemont y a los otros políticos fugados se les complica su situación con la euroorden.

Tengo la sensación de que todos estamos frustrados por el fracaso de la política y del diálogo, por la incapacidad para encontrar soluciones sin generar más conflictos. Se ha avivado la confrontación; se ha fomentado el odio al otro, al que no piensa igual; se han despreciado sentimientos; se han hecho las cosas de la peor manera. Así no vamos a ninguna parte.

Ojalá la experiencia nos sirva para aprender de los errores, para encontrar caminos que unan; para aceptar que la mitad de los catalanes no puede imponer su voluntad a la otra mitad; que los nuevos políticos que han de salir de las urnas sean capaces de lograr acuerdos y de resolver en los parlamentos lo que nunca debió defenderse en los juzgados.

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