Pax Europaea



El pasado 9 de mayo se celebró el Día de Europa. En la misma fecha, pero de 1950, en París, Robert Schuman, el ministro francés de Asuntos Exteriores, expuso su idea del proyecto de una Europa nueva «que hiciera impensable un conflicto bélico entre las naciones europeas», según refleja la página oficial de la UE.

Europa ha sufrido demasiadas guerras, tres de ellas de consecuencias catastróficas por su extrema crudeza: la Guerra de los Treinta Años, la I Guerra Mundial y la II Guerra Mundial. La Guerra de los Treinta años (1618 y 1648), causó más víctimas, proporcionalmente hablando, que la I Guerra Mundial en el siglo XX. En Alemania se dejó sentir de una forma acusada, provocó desplazamiento de personas y devastación, los efectos económicos se dejaron sentir durante muchos años. La peste negra y otras enfermedades diezmaron la población, la brutalidad del ejército, con mandos corruptos, y la destrucción de miles de castillos dejaron una Europa asolada y arruinada.

Entonces, mediante la Paz de Westfalia, las naciones europeas se comprometieron a no volver a luchar por cuestiones religiosas, a respetar las fronteras y a ampliar el derecho de sufragio. Quizás pueda considerarse este paso como el primero que se daba en la construcción de la actual Unión Europea, que se materializó 400 años más tarde.

La unión política y económica de 28 naciones alberga a 500 millones de ciudadanos, aunque parece que pocos recuerdan nuestra historia y estos años de paz. Europa está cuestionada por los británicos y por proyectos nacionalistas que desean la separación. Partidos nacionalistas y antieuropeístas boicotean esta alianza de países. Tal vez la UE ha de resolver aún su política de inmigración, el desequilibrio económico o aspectos de su política exterior, pero debemos tener siempre presente que disfrutamos del periodo de paz más largo de su historia. Y esto sí que es un logro admirable.

Comentarios