Así nos luce el pelo

Junts pel Sí y la Cup han presentado en el parlamento catalán el borrador de la Ley del Referéndum de Autodeterminación. El texto dice: Si el recuento de los votos válidamente emitidos da como resultado que hay más de afirmativos que negativos, implica la independencia de Cataluña.

Esto significa que si el 1 de octubre votan tres catalanes, dos dicen: y el otro vota: no, se proclamará una independencia que afectaría a 6,2 millones de catalanes y a 40 millones de españoles. Cabe suponer una mayor afluencia a las «urnas». ¿Pero no debería contarse con un mínimo de participación para legitimar el resultado?

En la anterior consulta participaron 2,3 millones de votantes y, de ellos, 1,8 millones emitió un voto afirmativo. Al ser un referéndum sin garantías electorales, todo quedó en un simulacro.

Según las encuestas, los partidarios del no a la independencia superan a los del . La cuestión es que quienes están en contra de la independencia no acudirán a votar. De manera que ganaría el .

Según dice el artículo preliminar de la Constitución española en su párrafo 2: La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. Subrayo español porque el borrador de referéndum de autodeterminación manifiesta que: El pueblo de Cataluña es un sujeto político soberano y como tal ejerce el derecho a decidir libre y democráticamente, su condición política.

Para curarse en salud, la Generalitat manifiesta que la Ley de Autodeterminación, en caso de aprobarse, «prevalece jerárquicamente sobre todas aquellas normas que puedan entrar en conflicto». Es decir, que un ley refrendada por una minoría personas, prevalecerá sobre cualquier norma.

De celebrarse el referéndum, y si ganase el no, habría nuevas consultas hasta obtener por mayoría el . Es lo que ha repetido en varias ocasiones Carles Puigdemont. Pero de hacerse el referéndum es muy probable que gane el sí, y en dos días Cataluña se convertirá en una república independiente.

Lo que vendrá después no se sabe. Las Fuerzas Armadas están para «proteger los valores de la democracia y de la Constitución, pero también la integridad y soberanía de España», ha manifestado la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal.

La ley se ampara en resoluciones de Naciones Unidas y en dictámenes del Tribunal Internacional de La Haya para defender la legitimidad del referéndum, dice la Generalitat. Aunque ningún organismo internacional hasta la fecha le ha dado su respaldo.

El 40 % de los españoles considera que habría que suspender la autonomía de Cataluña si se celebrara el referéndum.

Como siempre, estamos divididos, dispuestos a sacarnos los ojos, sordos… Así nos luce el pelo.

*En caso de duda, Garanties.cat

Comentarios

Toy folloso ha dicho que…
Si hubiera más partidarios del "NO" habrían permitido el referéndum mil veces.
Los militares se quedarán quietecitos que bastante se ha hecho el ridículo -en un estado democrático-, no permitiendo ir a votar para dirimir una cuestión tan importante.