Algo ha de cambiar ya

¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Qué nos pasa a los españoles? Desde la calle Génova se tejía la trama de un tapiz, tan gigantesco como obsceno: financiación ilegal, sobresueldos, dinero negro, robo del dinero público… El caso Canal, la Gürtel, la Púnica, la Pokemon… Seguro que me dejo alguna, hay tantas tramas…

Rajoy sigue impertérrito, como si el asunto no fuera con él. Aguirre se lame las heridas tras dimitir por nada, porque ella está impoluta. Si de algo hay que acusarla es de padecer anosmia, es decir, carencia del sentido del olfato. Algo que le impidió oler el tufo que emanaba su entorno más cercano. Cifuentes nos sale con que no solo denunció el caso Canal, sino que pide al resto de partidos ayuda en su lucha contra la deshonestidad: «El tiempo de los corruptos en Madrid ha llegado a su fin”», dice sin despeinarse.

Ante este panorama habrá que hacer algo: plantarse, echarse a la calle, dar un puñetazo en la mesa. Porque estamos más que hartos. Los españoles esperamos de nuestros políticos que ofrezcan soluciones, no que ellos sean un problema.

El deterioro de la Democracia es alarmante, inadmisible. Y no pasa nada. La laxitud política es exasperante, asqueante. ¿Y la oposición? ¿Qué fue de ella? Necesitamos una oposición ¡ya!

La moción de censura que propone Iglesias no les parece oportuna a algunos, pero ¿qué otra opción legal queda? Trabajar juntos para cambiar las cosas.

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