6 de abril de 2017

Presupuestos para llorar

Anunciados a bombo y platillo por el Gobierno, los Presupuestos de 2017 presentan unas cifras desoladoras.

Más del 40 % del total de gasto se va a destinar al pago de pensiones.  Como la sima en la Seguridad Social, un 1,7 % del PIB, no alcanza para pagarlas, y los ingresos por cotizaciones sociales tampoco, el futuro no pinta nada bien.

La deuda nos devora y se lleva más del 3 %, cerca de 33.000 millones de euros, esto indica que nuestra economía está estancada y producimos poco.

La inversión pública se ha recortado un 20 %, cierto es que en 2016 se realizó menos de lo presupuestado y quizá haya un repunte sobre lo ejecutado.

Este año, como en tantos anteriores, se confía en el sol y en el ladrillo para cuadrar las cuentas. No olvidemos que se incluye un recorte de 14.000 millones de euros para compensar el déficit. Las expectativas de recaudación solo se cumplirán con un consumo desaforado y un vertiginoso ascenso del empleo. Algo que queda en manos de los benévolos dioses, porque si depende de la acción del Gobierno, vamos dados. Al final tocará volver a pedigüeñar otro aplazamiento a Bruselas.

Los pensionistas perderán poder adquisitivo, también los funcionarios y el resto de trabajadores, gracias a la Reforma Laboral de 2012. Los sindicatos ni presionan ni negocian, así que viviremos instalados en la miseria por mucho tiempo y a la cabeza en tasa de pobreza. 

1 comentario:

Toy folloso dijo...

No tengo un euro, pero con el mínimo trabajo que me entra en el taller, mis gallinas y mi pequeño huerto, a veces pienso que soy hasta un poco rico....