Salvemos el mercado

Sesenta años de trabajo en pos de la integración europea, y ahora Bruselas plantea la opción de retroceder. Así queda reflejado en el «Libro Blanco sobre el Futuro de Europa» presentado este 1 de marzo. Veintinueve páginas que llevan la firma del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

En el texto se contemplan cinco destinos para la UE. La opción más federalista propone a los países acelerar la integración europea para dejar atrás el impase en el que se encuentra. Pero otro posible camino sería dar marcha atrás y centrarse en el mercado único.

Da la sensación de que Europa va a la deriva. Avanzan los populismos, el Brexit ha salido adelante y el antieuropeísmo aumenta en otros países. Juncker y sus colaboradores son conscientes de que ha llegado el momento de pasar a la acción. Hay que plantearse una Unión Europea sin el Reino Unido. Actuar ante la ola de refugiados. Afrontar un nuevo el rescate a Grecia…

El documento de Juncker esboza que la UE haga del mercado único su razón de ser. De prosperar esta apuesta, se suprimiría la tarjeta sanitaria europea, las becas Erasmus, las políticas europeas agrarias y las de migración, la coordinación de los países en seguridad para combatir el crimen organizado o el terrorismo y un sistema de defensa común.

Al final, solo se mantendría la libre circulación de capitales y bienes, sin gravámenes, dentro de Europa. Los derechos adquiridos por los ciudadanos con la legislación europea se restringirían con el tiempo y quizás recuperasen vigencia los controles fronterizos. Tantos años de esfuerzo quedarían en nada. Pero se salvaría el mercado del dinero.


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