17 de marzo de 2017

El asunto catalán

Tocar el «asunto catalán» es arriesgado porque enseguida provoca ampollas entre la gente de piel sensible.

Las autoridades catalanas han embarcado a la población de Cataluña en una aventura de resultado incierto. Convergencia Democrática se suicidó al abandonar a Unió Democrática. Cambiar su denominación no ha conseguido borrar los excesos e ilegalidades cometidos.

La irreflexión colectiva proclama: Cataluña se va, pero ¿adónde va? Sus guías para atravesar el desierto han sembrado cizaña para quebrar la concordia con los españoles, han violado las leyes, han recurrido a tresporcientos para enriquecerse, se han financiado de forma irregular, han vulnerado toda ética… Y mientras estas supuestas transgresiones están en los juzgados, el clan Pujol, Mas, Homs y Puigdemont hacen juegos malabares para distraer al personal de lo que importa y no dudan en relacionar la actuación de la Justicia con la animadversión que ha despertado el independentismo.

Los catalanes deben estar confusos con el itinerario que les proponen sus dirigentes. Millet, Montull y Osácar han acusado a sus compañeros, confesando mordidas, comisiones y desmanes amañados en beneficio de CDC. Esas mismas personas son quienes les han de conducir a la tierra prometida.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

Sin tener nada que ver, lo del 3% nos ha hecho daño. Pero continuamos llenando los balcones de esteladas. Fuera de Barcelona y su extraradio muchísimo más aún. Incluso ecuatorianos y rumanos (que han comprendido lo que el resto de España no quiere comprender....).