20 de enero de 2017

Es invierno en nuestros corazones

Es invierno y hace frío, muchísimo frío. Quizás al abrigo de nuestra casa caliente olvidemos a los miles de refugiados que viven a la intemperie en Grecia y los Balcanes. En Belgrado (Serbia) la situación es ya dramática: los campos están colapsados, la ayuda humanitaria está prácticamente prohibida y unos 2.000 inmigrantes duermen en edificios abandonados a unas temperaturas que llegan hasta los 20 grados bajo cero. El país bloquea desde hace meses la ayuda humanitaria para forzar a los inmigrantes a ingresar en los campos atestados.

Voluntarias de Holes in the Borders, una asociación de activistas independientes con base en Atenas, han visitado Belgrado para repartir a escondidas ropa de abrigo entre los refugiados. «Llevábamos abrigos en macutos y nos escondíamos de la policía y los militares. Íbamos haciendo viajes al coche para coger calcetines, bufandas, guantes, etcétera y los repartíamos entre los refugiados que veíamos. Muchos iban con una camiseta, sin sudadera; algunos de ellos iban en chanclas, sin calcetines o con los zapatos rotos. Yo me estaba muriendo de frío con un abrigo y tres jerséis debajo…», cuenta una voluntaria.

Holes in the Borders es una asociación de mujeres voluntarias, activistas, traductoras, médicas, enfermeras, abogadas…, que se fundó en septiembre de 2016. Desarrollan diversas actividades, como establecer puntos de información para explicar a los refugiados cómo pedir asilo, ofrecen ayuda a los enfermos, reparten libros, organizan cada noche un té colectivo para escuchar a quienes han tenido que abandonar sus hogares y su país…

Foto: Holes in the Borders

No hay comentarios: