7 de noviembre de 2016

Unas patatas fritas muy especiales

La cervecera artesanal St. Erik quería encontrar un aperitivo que estuviera, en calidad, a la altura de sus cervezas. Con la colaboración del chef Pi Le, crearon unas patatas chips exclusivas, de las que se han comercializado 100 cajas que contienen 5 unidades de tan selecto snack, el precio de venta era de 51,45 euros por caja. Digo era porque nada más salir a la venta se agotaron.

La razón del elevado precio se encuentra en una serie de ingredientes empleados poco comunes: las setas matsutake, una trufa muy rara que solo crece en las Islas Feroe; algas, eneldo y cebolla. Las patatas se cultivan en la colina de Ammarnäs, una zona de acceso complicado para la maquinaria agrícola que hace que estas patatas se recojan a mano. Todos los ingredientes utilizados en la receta son nórdicos, como lo es la cerveza a la que acompañan.

El importe total de la recaudación por la venta de estas patatas fritas va destinado a obras de caridad.