24 de noviembre de 2016

La pobreza mata

Partidos políticos, empresas distribuidoras de energía y administraciones evitan su responsabilidad en la muerte de Rosa, la anciana de Reus que tenía cortado el suministro eléctrico por impago y que falleció en un incendio provocado por una vela. Esta muerte ha propiciado que se visibilicen los millones de hogares españoles que tienen dificultades para pagar suministros básicos, como la luz o el gas.

Rosa murió de pobreza, así de crudo, de la denominada pobreza energética, una situación que afecta a más de 5 millones de ciudadanos y a la que se asocian cerca de 7.000 muertes anuales, según datos que facilita el estudio bienal sobre pobreza y desigualdad energética de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), publicado con base a datos de 2014. Incendios y enfermedades derivadas de las bajas temperaturas son causantes de estos decesos. Neumonía, hipertensión, infarto, ictus, ansiedad, depresión… son las consecuencias letales de la crisis.

Entre 2007 y 2014 la factura eléctrica se incrementó un 76 %, una ruina para las rentas más bajas, que no pueden asumir este coste.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

Ese tanto por ciento es mayor aún, con la comisión de las comercializadoras....