15 de noviembre de 2016

Datos y más datos

Si piensas que te aprovechas de los servicios que te facilitan las empresas, andas muy equivocado. Somos los usuarios los que estamos al servicio de las compañías, comprando y usando sus productos, y también generando una cantidad colosal de información.

Escuchamos con frecuencia el término Big data, pero no sabemos muy bien en qué consiste. El Big data es el almacenamiento de enormes cantidades de datos con la intención de generar perfiles o patrones entre la población. El Big data analiza toda esta información que no puede ser procesada utilizando herramientas tradicionales. Las empresas atesoran estos datos porque con ellos examinan el pasado y se anticiparán al futuro. Los datos provienen de todas partes: smartphones, redes sociales, televisores inteligentes, GPS o de cualquier dispositivo que se conecte a Internet, y se producen de manera caótica y constante. Como la cantidad de información que se genera a diario es ingente, se clasifica con arreglo a cinco criterios: volumen, variedad, velocidad, veracidad y valor.

Para hacernos una idea del volumen de esta información que se produce constantemente, en este año se esperan 130 Exabytes, tamaño equivalente a unos 813 cuatrillones de mensajes de texto. Una de las empresas que usa el Big data con mayor eficacia es Facebook, en 2012 aseguró procesar 500 terabytes diarios.

Las grandes compañías de Internet se benefician cada día de la información recogida para seleccionar al público objetivo de sus productos, pero el Big data no solo tiene fines comerciales. En algunas ciudades ya se utiliza la información de los ciudadanos para aumentar la eficiencia de algunos servicios como seguridad urbana, la recogida de basura o la movilidad urbana.