26 de octubre de 2016

Solo para lo bueno

La primera ministra británica, Theresa May, dijo el viernes pasado en el Consejo Europeo: «Queremos el mejor acuerdo posible». En las negociaciones para el brexit exige restringir la entrada a Reino Unido de ciudadanos comunitarios y también pide mantener el acceso al mercado único europeo para los productos y los servicios financieros británicos. Los 27 se quedaron mudos.

May tiene sus objetivos muy claros, tras el brexit espera mantener las ventajas que confiere ser miembro de la UE, y eso sin tener que cumplir ninguna de las obligaciones asociadas.

El presidente del Consejo, Donald Tusk, ha manifestado que Londres no podrá acceder al mercado interior a menos que acepte la libre circulación de trabajadores. Y el negociador por parte de la Comisión, el francés Michel Barnier, quiere imponer el francés, en lugar del inglés, como lengua de trabajo en las conversaciones para el brexit. Una medida que los británicos interpretan como una provocación.

Si tan mal estaba Reino Unido en la UE que decidió abandonarla, ¿por qué quiere seguir manteniendo relaciones con ella? Solo para lo bueno, para obtener beneficios, a eso nos apuntamos todos.