21 de octubre de 2016

Colaborar mejor que competir

Nos cuentan que competir sirve para superarse. Medirse con otros es una manera de progresar. Yo no opino así.

Mi nivel de espíritu competitivo es: 0. Ya tengo bastante con superarme a mí misma. Solo me faltaría entrar en liza con los demás.

Convertir la vida en una permanente competición, no puede ser bueno. De forma inevitable surge el temor al fracaso, a no estar a la altura, a no ser valorado, a ser un nadie. Es decir, competir es un sinónimo de sufrir.

Todos somos valiosos e importantes, no hace falta pugnar contra nadie. No hay por qué llenar nuestro mundo de rivales. La colaboración es más provechosa y genera mayores satisfacciones. 

1 comentario:

Toy folloso dijo...

¡Vaya gráfico!.
Si, la colaboración es provechosa, pero vigila que los colaboradores no vayan demasiado rápido. Ni muy lento....