9 de septiembre de 2016

Ya no nos afecta

Los casos de corrupción con los que nos desayunamos cada día y los chanchullos como el de Soria ya no nos afectan ni provocan cambios en la intención de voto. A fuerza de ser noticias cotidianas, dejan de tener relevancia, nos hemos inmunizado, estamos saturados y todo nos da igual.

Quien tenga decidido votar al PP seguirá en sus trece pase lo que pase, porque la corrupción no nos afecta. Casos como Gürtel o Bárcenas nos indignaron en su momento, pero a estas alturas nos dejan indiferentes porque tenemos empacho, sufrimos hartazgo por saturación.

¿Qué valoraremos en caso de tener que votar por enésima vez? Acaso la mentira más imaginativa. Porque también nos hemos acostumbrado a que nos embauquen. Así que cualquier trola, adornada con un vistoso lazo, será la que nos seduzca y logre decantarnos por una u otra opción. ¡Qué país!