29 de septiembre de 2016

Una de queso

Un estudio de la Universidad de Copenhague elimina la leyenda negra que existe en torno al queso aduciendo que engorda. Tras analizar muestras de 139 personas durante 12 semanas, los resultados demuestran que una dieta rica en queso es buena para la salud, incluso si se trata de quesos grasos.

En la investigación se dividió a los participantes en tres grupos. El primero comía 80 gramos de queso alto en materia grasa, el segundo ingería la misma cantidad de queso, pero bajo en grasa, el tercero no tomaba queso, sino 90 gramos al día de pan con mermelada.

Los resultados fueron que los niveles de colesterol malo, el LDL, no había sufrido alteración en ninguno de los tres grupos, mientras que el colesterol bueno, el HDL, aumentó en el grupo de personas que habían consumido los 80 gramos de queso alto en materia grasa.

Según parece, el queso ayuda a aumentar los niveles de colesterol bueno y, además, el queso posee elementos que ayudan a que las bacterias intestinales encargadas de acelerar el metabolismo aumenten.


El descubrimiento contradice las recomendaciones de algunas dietas de adelgazamiento, que prohíben este alimento. Así que ya no hay excusas para disfrutar con una deliciosa tabla de quesos.