20 de septiembre de 2016

Opacidad transparente

Cargos de confianza asignados a amiguetes, asesores nombrados a dedo, enchufados en organismos internacionales o en embajadas, puestos-chollo de gente a la que pagamos entre todos y de la cual no sabemos apenas nada. El Gobierno de Rajoy incumple la Ley de Transparencia y desde 2013 no informa públicamente sobre el personal contratado a dedo. Según figura en el Portal de Transparencia, en el ejercicio 2013 se abonaron 8.303.859 euros en concepto de sueldo a 151 asesores. ¿Y en la actualidad? ¿Qué ocurre? En plena crisis, las retribuciones de este grupo de trabajadores públicos aumentaron un 18 % en un año. Muchos de ellos protestaron en su momento por el hecho de que se conozca su identidad y sus salarios. Tampoco existen noticias de los ex asesores de ministros que se han recolocado en otros puestos de entes públicos y que siguen cobrando del Estado.

Una excepción: José Ignacio Wert, exministro de Educación, trabaja en la OCDE y cobra 10.000 euros al mes (debido a lo exiguo de su salario, el Gobierno le paga 775.000 euros para que haga el mantenimiento del jardín de su mansión en París).

La opacidad transparente del Gobierno contrasta, por ejemplo, con la del Ayuntamiento de Madrid que publica información sobre sus cargos por designación: son 134 asesores que cuestan a los madrileños casi 8,8 millones de euros. Añadiendo transparencia a la figura del asesor, incluye los currículos, para que cualquiera pueda comprobar qué formación y experiencia tienen para desempeñar sus funciones.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

¿Y el marrón que ha dejado Wert en educación?.
Respecto al post anterior, parece que Feijoo y el jefe, hacen campaña cada uno por su lado....