30 de septiembre de 2016

El león de la Metro

Cuando era pequeña, mi abuelo, un enamorado del cine, me aficionó al séptimo arte. Juntos íbamos a los cines de reestreno y a los de sesión continua. Así pasamos muchas tardes, entre indios, vaqueros, héroes, malvados villanos, espadachines, monstruos…

Aún recuerdo cómo me sobrecogían los rugidos del león de la productora Metro Goldwyn Mayer al inicio de la película. Luego, con los años, supe que el león de la Metro habían sido en realidad siete leones. El director de publicidad de Goldwyn Pictures, Howard Dietz, tuvo la idea de incluir aquel rugido impresionante en 1916. Entonces la Metro no era la Metro y solo los cámaras pudieron escucharlo, pues el cine, por aquel entonces, era mudo.

Slats se llamaba aquel león al que nadie oyó, porque lo jubilaron en 1928, antes de la llegada del sonido al cine. Slats llegó a ser toda una estrella, acudía a los estrenos de la compañía en un coche habilitado para él y «firmaba» autógrafos que decían: rugientemente suyo.

El primer león al que escuchamos fue Jackie, que fue relevado por Telly, Coffee, Tanner, George y Leo, todavía en activo porque desde 1958 presta imagen y voz a la compañía cinematográfica.