23 de septiembre de 2016

Buscando abuelo

Quiero ser una niña normal, con un abuelo, como tienen mis amigos del colegio. ¡Cómprame uno en internet!, le pidió una niña a su madre.

La madre le respondió con una sonrisa: Pero, hija, eso no se puede hacer.

Pues vamos a un club de abuelos, insistió la pequeña.

La madre buscó por el barrio alguna asociación de jubilados, pero no la encontró. Entonces a la niña se le ocurrió: ¿Y por qué no hacemos carteles y los pegamos con celo?

Y así lo hicieron.

Al día siguiente se produjo la primera llamada. Un vecino de la localidad se ofrecía como abuelo. La madre fue a conocerlo y se informó sobre él, constatando que dejaba a su hija en buenas manos.


Las familias monoparentales, como es este caso, o familias de otro tipo, que por las circunstancias que sean carecen de familiares cercanos, pueden beneficiarse de iniciativas como esta. También hay personas mayores dispuestas a prestar su cariño y su tiempo a “nietos y nietas”. Todos necesitamos cariño.