31 de julio de 2016

Casualidad

El 15 de agosto se acaba la convocatoria vigente y la prórroga automática se produce solo si el paro es superior al 20 %. Los últimos datos lo sitúan por debajo de ese umbral.

Las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre, publicadas por la EPA, con un considerable descenso del número de parados, no son tan positivas como pueda imaginarse. El desempleo baja, y lo hace por primera vez desde 2010. Esto significa que no se producirá la prórroga automática de las ayudas a parados de larga duración, como sucedía hasta ahora.

El Real-Decreto Ley de 2013, que prorrogó por primera vez estas ayudas, lo dejaba muy claro: «La vigencia del programa de recualificación profesional de las personas que agoten su protección por desempleo se prorrogará de forma automática por períodos de seis meses, a partir del 16 de agosto de 2013, siempre que la tasa de desempleo sea superior al 20 por ciento según la última Encuesta de Población Activa publicada con anterioridad a la fecha de la prórroga».

Aunque el redondeo de datos da la cifra de un 20 %, el porcentaje está por debajo de ese umbral (19,998077), a estas décimas se agarra el Gobierno para dejar en la estacada a miles de familias que malviven con una mísera ayuda. Una ¿casualidad? que ahorrará al Estado unos cuantos millones y que agudizará una agonía lenta para tantas personas en desempleo.