19 de julio de 2016

Turquía, otro paso hacia el totalitarismo

El presidente islamista turco Recep Tayyip Erdogan planea incluir la pena de muerte en el código penal para castigar con dureza a los instigadores y participantes en el golpe militar que intentó derrocarle el 15 de julio. La Unión Europea se ha apresurado a contestarle, si Turquía instaura la pena de muerte «las negociaciones de entrada en la UE quedarían automáticamente paralizadas». La pena capital quedó abolida en Turquía en 2004, y agracias a este significativo cambio, el país inició las conversaciones de adhesión al año siguiente, aunque las negociaciones han avanzado poco desde entonces.

El primer ministro turco manifestaba este lunes que para introducir de nuevo la pena de muerte en el país haría falta cambiar la Constitución y que el Gobierno no debe pasar por alto las peticiones de los ciudadanos que la exigen. El primer ministro también daba información sobre los sucesos de la noche del golpe y contabilizaba: 208 muertos por los golpistas, 145 civiles, 60 policías y 3 soldados. El número de personas heridas es de 1.491. Y ofrecía datos sobre los detenidos: 7.543 personas, de las cuales 100 eran policías, 6.038 eran militares, 755 eran jueces y fiscales y 650 eran civiles. Se ha suspendido a 2.745 miembros de la judicatura y a 8.777 funcionarios, entre policías, oficiales de la gendarmería, gobernadores provinciales y gobernadores de distrito.

La inusitada rapidez con la que ha reaccionado el Gobierno a la hora de comenzar las purgas, me hace sospechar que la lista negra estaba preparada desde tiempo atrás, me lleva a pensar si no habrá sido un autogolpe. Los golpistas no siguieron el manual, no acudieron primero a controlar todos los medios de comunicación. No emitieron ningún comunicado con sus objetivos. No tenían un cabecilla, ni nadie que los representara. Con tanta ambigüedad, ¿quién iba a sumarse al golpe-chapuza?

Erdogan ya no es tan buen aliado como lo fue en el pasado, pero el peso geopolítico de Turquía en la zona es clave. Con la excusa del golpe de estado continuará acaparando todo el poder posible y dando pasos hacia el totalitarismo islamista.

1 comentario:

Toy folloso dijo...

El islamismo gusta más de dictadorzuelos que de democracia....