12 de julio de 2016

Pancismo

Será el calor estival. Será el fútbol. Será el hastío, el hartazgo de todo. El caso es que con la que está cayendo y los españoles seguimos como siempre, tan tranquilos, de vacaciones, conformados con la realidad.

El inconformismo significa cambio, progreso, no resignarse, luchar por lo que uno considera justo. Lo nuestro ya excede el conformismo, es puro pancismo. No queremos complicaciones. ¿Para qué vamos a hacer nada? Las cosas son así.

Pero nos equivocamos. Nosotros, la sociedad, tiene un enorme peso si no se rinde, si denuncia los abusos, si reclama sus derechos, si cambia a los políticos que no le representan o son corruptos, si se aventura por otros caminos.


Hemos caído en un largo aborregamiento pancista. ¿Quieren pruebas? ¿Cómo se explica que se siga votando a quienes nos mienten, a los que se aprovechan de su cargo para medrar y enriquecerse, a los que conspiran, a los que nos quitan el pan de la boca con unas medidas de austeridad que solo se aplican a…? Sí, a los pancistas.