1 de julio de 2016

Estamos muy mal

Estamos muy mal. Cada día peor. Todos sabemos que el teléfono móvil ocupa un lugar importante en nuestras vidas. Lo usamos con frecuencia a lo largo del día para hacer llamadas, fotos, enviar mensajes, jugar… Pero de ahí a casarse con él.

El estadounidense Aaron Chervenak, de 34 años, se casó en Las Vegas el mes pasado con su ¡smartphone! “De alguna manera, con mi smartphone tuve mi relación más larga", afirmaba el novio.

Este no es un caso raro. Según una encuesta realizada por las Universidades de Wurzburgo, en Alemania, y Nottingham Trent, en el Reino Unido, con ayuda de la firma Kaspersky Lab, el 37,4 % de las personas encuestadas respondió que su móvil tenía un papel predominante en su vida social en relación con sus amigos. Un 29,4 % dijo que su teléfono era tan importante como sus padres. Un 21,2 % equiparó su smartphone a su pareja y un 16,7% lo consideró lo más importante de su vida.