18 de mayo de 2016

Somos sorprendentes

Somos unos seres sorprendentes. Magníficos y repugnantes. Somos capaces de jugarnos la vida, de dejar nuestra casa y a nuestra familia para ir a socorrer a los que llegan en pateras. Somos capaces de enriquecernos a costa del tráfico de personas.

Las mafias dedicadas al tráfico de personas lograron en 2015 unos beneficios de entre 5.000 y 6.000 millones de euros, reportados por el más de un millón de inmigrantes y refugiados que llegaron a Europa.


Un informe elaborado de forma conjunta por Europol e Interpol, destaca que el tráfico de seres humanos se ha convertido en una de las actividades más lucrativas para el crimen organizado en Europa, pues está constatado que el 90 % de los inmigrantes que viajaron a la UE lo hicieron mediante redes criminales. El contrabando de personas es un negocio internacional, afecta a más de un centenar de países, y quienes participan en esta actividad ya han tenido alguna conexión previa con otro tipo de delitos, según dice el informe.