5 de mayo de 2016

Kintsugi

El Kintsugi es una técnica milenaria del arte japonés que consiste en la reparación de piezas cerámicas. Los objetos se reparan sellándolos con resina de plata, oro e incluso platino. Este arreglo no se contempla como una restauración, sino que supone una reconstrucción con valor añadido. La pieza mantiene su forma original, pero con vistosos sellados que le confieren un nuevo aspecto.

Pero el Kintsugi no solo resalta la belleza de una obra recompuesta, supone también una alegoría que hace referencia al desarrollo personal. El Kintsugi simboliza a la resiliencia humana. Podemos elegir entre ser un objeto roto e inservible o recomponernos y resurgir de las cenizas, haciendo que nuestras cicatrices sean algo que nos haga mejores personas. En el Kintsugi, las cicatrices se exhiben con orgullo, dando muestra del resultado de una buena reparación. Del mismo modo, las personas podemos enorgullecernos de haber superado retos y dificultades que nos han mejorado y nos han hecho más fuertes.

Debes estar preparado para arder en tu propio fuego. ¿Cómo podrías renacer sin haberte convertido antes en cenizas?, dijo Nietzsche.  Lo malo no es sentirse emocionalmente destruido, lo que cuenta es rehacerse.