28 de marzo de 2016

Periodismo honesto


A un periodista le pedimos que sea un observador imparcial de la realidad, que su mirada no desvirtúe los hechos, pero cualquier ser humano es deudor de su cultura. Nadie puede dejar su mente en blanco, libre de ideología y prejuicios. Y quien diga que lo logra, miente. Es preferible asumir ese sesgo, mostrarlo, para que el lector sepa desde que lado se enfrentan los hechos. La objetividad es imposible, pero no la honestidad.