7 de marzo de 2016

En todas partes cuecen habas

En 2015, el Partido Comunista de China sancionó a cerca 300.000 de sus miembros por corrupción, según indica su autoridad disciplinaria dentro de una campaña lanzada por el presidente Xi Jinping. Unos 200.000 dirigentes del Partido recibieron un castigo leve por sus infracciones y 82.000 tuvieron una sanción grave, anunciaba el domingo en su página web la Comisión Central de Inspección Disciplinaria (CCDI), supervisora del PCCh. Todas las personas sancionadas tuvieron que abandonar sus cargos.

El número de dirigentes sancionados representa un 0,3 % de los 88 millones de miembros del Partido Comunista. Las investigaciones y sanciones se realizan dentro del partido, y los casos más graves se trasladan a órganos judiciales.