9 de febrero de 2016

Ocho años de crisis. Y ahora qué

Ocho años. Ocho años sufriendo la pesadilla de la crisis financiera mundial y sus responsables siguen impunes. Para colmo, en España, el Gobierno les ha endilgado el marrón a los ciudadanos, somos las víctimas las que pagamos sus desmanes.

No se ha escuchado al pueblo. No se han atendido sus necesidades. Se ha hecho oídos sordos a sus legítimas reivindicaciones. Se han aplacado las protestas con mano dura. Nos han avasallado con saña y crueldad. Y todo ¿para qué? Para nada. Porque los apaños, los arreglos chapuceros llevados a cabo, no han solucionado la crisis sistemática que padecemos.

Pero es cuestión de tiempo. Algún día la sociedad despertará, se sacudirá el miedo que nos han inyectado en el cuerpo y reclamará su potestad.

Hemos soportado lo indecible. España es el país europeo con más desigualdad, diez veces más que el promedio de los países de nuestro entorno. España es el país europeo donde el empleo es más precario y desigual. España el país europeo donde más desahucios se han producido estos años. España es el país europeo donde más han aumentado la pobreza, la desigualdad y la privación material severa. España es el país europeo de donde más jóvenes han tenido que marcharse en busca de una vida.

El Gobierno del PP no ha tomado medidas eficaces y ha dejado el camino sembrado de víctimas angustiadas, perplejas y desoladas.

Y ahora ¿qué?