5 de enero de 2016

Regalo de Reyes


Desayunar con diamantes es un lujo al alcance de cualquiera. Audrey Hepburn nos lo demostró en una escena emblemática del séptimo arte. Audrey desciende de un taxi vestida con un maravilloso traje de noche y gafas de sol, en sus enguantadas manos lleva una bolsa con un cruasán y un vaso de café. Se aproxima lentamente hacia el escaparate de Tiffany’s y deja que la seduzca el brillo de los diamantes que se exhiben en el escaparate de la joyería.
Otra famosa firma parisina ofrece cenar con diamantes. Tresor Paris, se ha aliado con House of Crackers para crear un obsequio sorprendente y espectacular, que consiste en un pequeño rollo exquisitamente decorado que envuelve el regalo: un diamante, que sirva de colofón a una cena de lujo. Este obsequio puede adquirirse en un pack con seis diamantes diferentes, pensados para engarzarse en una joya única. Su precio… casi un millón cuatrocientos mil euros.
Si alguien quiere sorprenderme con un regalo así, fallará en la elección. Como Audrey, prefiero un cruasán recién hecho y un café expreso.