4 de enero de 2016

El aroma de unos pocos

Una mujer bien vestida es una mujer aromática, P. Poiret
La cologne de Rosine
 
Paul Poiret, el modista francés famoso por liberar a las mujeres del corsé, fue el primero en lanzar una marca de perfumes como complemento para sus diseños. Tomó el nombre de su hija para crear su propia línea de perfumes en 1911: Les Parfums de Rosine, que desprendía un aroma amaderado con notas de flor de naranja y vainilla.
En la actualidad, los perfumes son uno de los regalos más populares para cualquier momento. Aunque ahora la tendencia son los olores cada vez más exclusivos, y, en París, una serie de perfumistas ofrecen fragancias diseñadas para un solo cliente, un lujo muy especial que no todo el mundo puede permitirse.
La prestigiosa perfumista Stéphanie de Bruijn ofrece aromas a partir de 250 euros y perfumes a medida a partir de 6 000. Francis Kurkdjian crea fragancias especialmente adaptadas al cliente a partir de los 15 000 euros. Cartier, Guerlain Patou pueden llegar a cobrar hasta 50 000 euros por un Parfumsur Mesure (perfume hecho a medida). Se incluye una serie de reuniones privadas con el perfumista de la casa, la utilización de las mejores materias primas, pruebas de laboratorio y un producto final presentado en una botella del mejor cristal de Baccarat.