31 de diciembre de 2015

Feliz 2016

La vida tiene cosas buenas y malas, momentos de felicidad plena y momentos de absoluta desolación. Pero, siempre, la ilusión resulta imprescindible para seguir adelante, para levantarse cada mañana. La ilusión es indispensable para ser felices. Por eso es bueno recordar algunos datos de este año que nos abandona que nos animarán a ver con cierto positivismo el futuro inmediato que nos espera.
Vivimos en un país que hiede a corrupción, el nivel de desempleo es tremendo, la desigualdad social ha separado con un abismo a ricos y pobres, la coyuntura política nos mantiene a la expectativa, la precariedad laboral nos convierte en esclavos… Pero hay un dato alentador entre tanta mala noticia: España crece a un ritmo alto, estimado en un  3,2 %. La cifra puede no parecer buena, pero teniendo en cuenta de dónde venimos, se convierte en muy halagüeña. Hemos salido del estancamiento y avanzamos. Avanzamos más que otras potencias internacionales.
Tenemos una deuda descomunal, pero como los tipos de interés están por los suelos y el petróleo de rebajas, la situación nos favorece. Así que congratulémonos de este buen momento porque, ya se sabe, la alegría dura poco en la casa del pobre. No permitamos que los rumores sobre un hipotético frenazo de la economía mundial nos amarguen esta Nochevieja.
¡Feliz 2016!

1 comentario:

Toy folloso dijo...

Este crecimiento irá referido a la robotización, a la contaminación, a la especulación, etc.; el trabajo no deja de menguar....