22 de octubre de 2015

Da miedo

El pasado lunes, miles de manifestantes se congregaron en Dresde para celebrar un año del movimiento de Patriotas Europes contra la Islamización de Occidente (Pegida).
Las autoridades alemanas están preocupadas por el ascenso de la extrema derecha y el aumento de actos violentos contra centros de acogida de refugiados, y no es para menos. El país sigue conmocionado por el apuñalamiento por causas racistas de Henriette Reker, que el domingo fue elegida alcaldesa de Colonia, donde, hasta entonces, estaba encargada de la acogida de refugiados.
El movimiento islamófobo lleva varias semanas reuniendo a entre 7 000 y 9 000 personas semanalmente contra la llegada de cientos de miles de refugiados a Alemania.
En otros países europeos, sobre todo en Austria, los movimientos populistas ganan terreno. Incluso en Suiza, que hasta ahora permanecía al margen de la crisis migratoria, la derecha antiinmigración lograba un espectacular ascenso en las elecciones legislativas del domingo.
La UE, desbordada y sin planes concretos para solventar esta crisis migratoria excepcional protagonizada por cientos de miles de sirios, afganos e iraquíes que huyen de los conflictos en sus países, no consigue dar con una solución que resuelva este desafío.
Manifestación contra los refugiados en Dresde
 

1 comentario:

Toy folloso dijo...

Lo que no entiendo es porque en vez de huir de la guerra a países prósperos y más cercanos como Kuwait, Dubai, los Emiratos árabes, etc., se vienen a tierras de infieles....