14 de octubre de 2015

Bobos de remate

Llevo unas semanas vomitando asco. Mis tragaderas ya no dan más de sí. Han sido demasiados días de campaña electoral catalana y cuando parecía que el empacho iba a remitir, Rajoy anuncia elecciones generales. No querías caldo…
El Gobierno ha pintado nubes de color rosa en el cielo y los ciudadanos, bobos de remate, nos hemos llenado de optimismo y entusiasmo ante lo que parece el final de la crisis. Ocho años viendo el horizonte azabache ha hecho estragos en nuestro ánimo proletario, pero ahora… Ahora llega la recompensa a tanto sacrificio, a tantas penalidades como hemos soportado.
La realidad es que seguimos dentro del túnel, un túnel pintado con tonos rosáceos, pero un túnel a fin de cuentas.
La economía, la española y la mundial, nos tiene agarrados por el pescuezo. La intervención monetaria que ha dejado el tipo de interés a cero con inyecciones masivas de liquidez, no es una recuperación, ni un nuevo equilibrio, ni algo normal. Es una perversión porque impide el crecimiento real y daña la estructura productiva.
Rajoy y sus ministros nos tiran a la cara los datos que les interesa que sepamos. Las ventas de viviendas y de automóviles suben, los índices de servicios o de comercio van hacia arriba, la demanda mejora. Nos ocultan la cantidad de deuda pública, la principal vía de financiación para pagar nuestra megadeuda, que hay en manos extranjeras.
El gobierno del PP deja a España con el culo al aire. La deuda pública y exterior son las mayores de la historia. Los españoles soportamos la fiscalidad más alta de la OCDE. El sistema de pensiones ha quebrado, la Seguridad social, no tardará en hacerlo. La reforma del mercado laboral ha degradado el trabajo al nivel de esclavitud. España es el país de Europa con una distribución de la renta y de la riqueza más injusta. El despiporre en el gasto público se mantiene. Los oligopolios y monopolios nos dominan. El rescate de los bancos nos deja sin expectativas de vida para los próximos cien años. Sin embargo, el índice de confianza del consumidor que elabora el CIS manifiesta que la población española cree que esta vez la recuperación va en serio.