1 de septiembre de 2015

No pienses tanto

Si te encuentras ante una seria disyuntiva, si has de elegir entre dos opciones cuando el corazón te indica un camino y la cabeza el contrario… En ese callejón sin salida: Haz lo que te dicte el corazón y el cerebro le seguirá. La sincronía se materializa al instante.
Un cerebro cartesiano tiende a sufrir mucho, hay tantas cosas que escapan a nuestra razón… Le concedemos excesivo valor a nuestros pensamientos y desoímos al corazón cuando nos habla. Desde el preciso momento en que atiendes a lo que te dice el instinto, desaparece el molesto ruido de fondo y te conviertes en dueño de tu vida. Nuestro instinto siempre sabe cuál es el mejor rumbo, qué es preferible hacer, qué palabras decir y a quién decírselas. El corazón sabe exactamente lo que necesitas para alcanzar tu propio bienestar, crecer y ser feliz.