6 de agosto de 2015

Cuándo nos enseñarán a ser creativos

Todos somos creativos. Todos tenemos la capacidad y el talento para crear. De niños somos espontáneos y nos atrevemos a dibujar un caballo azul o a esculpir un marciano con plastilina. Pero luego vamos a la escuela, entramos en el sistema, y nos dicen que los caballos no son azules, que los marcianos no existen. Lo hemos hecho mal, nos hemos equivocado. Y nos penalizan por ello. El error no se admite, la creatividad, ser diferente, tampoco.
Los engranajes del sistema nos preparan para vivir en un mundo que ya no existe: el mercado de la industrialización. Nos exigen productividad, ser mano de obra barata y disciplinada, obreros pasivos y conformistas. Para pensar ya están los jefes. Repetimos por miedo a innovar y meter la pata. Pasamos veinte años estudiando para luego acabar haciendo labores que no nos interesan, infelices, mediocres.
Todos tenemos una habilidad innata para algo. Nuestro deber es averiguar para qué. En esa habilidad tendría que centrarse nuestra educación, en descubrir en qué somos especiales y únicos. En lugar de eso, la educación sirve para clonar individuos. ¿Cuántos genios fracasaron en los estudios?
Solo una minoría se siente feliz con su trabajo, son los valientes que se atrevieron a desafiar al sistema. Esas personas han encontrado su elemento, ese en el que nuestras capacidades y nuestros deseos confluyen con la realidad. Cuando se alcanza este estadio, todas las fuerzas del universo convergen en tu interior.