17 de julio de 2015

Vida eterna



Cristo muerto en la tumba, Hans Holbein 1521
Cualquiera que contemple la obra Cristo muerto en la tumba, de Hans Holbein el Joven, coincidirá con el príncipe Mishkin, «el idiota» opina que este cuadro puede hacerle perder la fe a más de una persona. En el retrato, casi forense, de Cristo, se observa a un hombre muerto, un cuerpo torturado y rígido en proceso de descomposición, con la mandíbula desencajada. La imagen no sugiere vida en un más allá, niega otra vida fuera del nicho.