1 de julio de 2015

Evolución del arte

La historia del arte funciona de modo parecido a la evolución: un estilo es similar a una especie biológica, y tanto los individuos como las obras de arte logran sobrevivir transmitiendo su estructura genética. Un estilo se desarrolla a partir de variaciones: de ellas sobreviven las que, por su originalidad, se adaptan mejor al medio ambiente, que es el gusto. Las mutaciones solo tienen lugar de vez en cuando, y ocasionan el nacimiento de una nueva especie. Primero, esta es considerada una desviación monstruosa, así lo demuestra el hecho de que términos como “gótico” o “barroco” se utilizaron inicialmente en sentido peyorativo; después esta desviación se consolida, se convierte en otra especie e inaugura una nueva época. El viejo estilo sigue perdurando durante algún tiempo, pero finalmente pierde la lucha por hacerse con el gusto y acaba muriendo. El nuevo estilo ha logrado imponerse.


Gustav Klim