1 de junio de 2015

El sablazo de la luz

 

Cuando recibo un correo en el que la compañía eléctrica que me suministra avisa de que tengo disponible mi factura, me echo a temblar. Cada recibo de la luz es un sablazo injustificado, porque no obedece al pago por un consumo excesivo, sino que se debe a una serie de impuestos que incrementan el precio final de la factura. Y la electricidad no deja de subir, de 2003 a 2013 ascendió un 70 %, el precio se sitúa en los 23,7 euros por cada 100 kilovatios/hora, mientras que la media en la Unión Europea ronda los 20,8 euros.
Las compañías eléctricas se quejaban de un desfase entre el precio que se pagaba por la electricidad y lo que costaba producirla. Esto generó una deuda del Estado con las eléctricas que alcanzaba los 30.000 millones de euros. Es lo que se denominó déficit de tarifa. Pero a finales de 2014, las empresas eléctricas titularizaron la deuda a través de los bancos y la cedieron al FADE (Fondo de Titulización del Déficit del Sistema Eléctrico). Ya no existe déficit en el balance de las compañías, sin embargo, los consumidores seguimos pagando cada mes por este concepto entre un 6% y un 7% en la factura. Por si esto fuera poco, el 21 % de IVA que se aplica en España, más casi un 5 % de impuesto especial sobre la electricidad, convierten a la luz en un bien de lujo, en cuanto a tributación.
Los impuestos, el bono social o las primas a las renovables suponen el 50% del total de la factura, cuando en realidad el coste del suministro de la luz, desde que se genera la electricidad hasta que llega al consumidor, se encuentra por debajo de la media de los países europeos, según afirma Unesa (Asociación Española de la Industria Eléctrica). El Gobierno ha puesto en marcha un método de cálculo del término variable de energía del precio voluntario al pequeño consumidor (PVPC) que no ha representado ninguna rebaja en la factura.
Como dato positivo, Iberdrola ofrece a los clientes la posibilidad de acceder a una tarifa de precio fijo, que dependerá de lo que negocien el cliente y la compañía, y que resultará menor al precio que estableció el Gobierno para aquellos consumidores que tengan contratada una potencia inferior a 10 kW.
El dato lamentable es que en España 1,8 millones de hogares sufren pobreza energética, según datos de Economics for Energy.

 

1 comentario:

Toy folloso dijo...

Ha subido más de lo que dices. Luego está lo de las comercializadoras....
Y pensar que se puede obtener energía del sol, del viento, del agua, etc.