9 de marzo de 2015

Sin trabajo, sin subsidio, sin nada

Las cifras contradictorias sobre el mercado de trabajo desconciertan. Aumenta el número de nuevos cotizantes a la Seguridad Social un 2,8% anual; mientras, la cobertura por desempleo cae en picado porque los parados de larga duración son cada día más.
El número de beneficiarios de alguna prestación desciende a 645.610 personas. La cobertura del desempleo se queda en el 56,5% y supone la tasa de protección más baja en más de una década, si la comparación se hace respecto del paro registrado en las antiguas oficinas del INEM. Aunque si la comparación se establece con los datos de desempleo que ofrece la Encuesta de Población Activa (EPA), el resultado es todavía peor. La cobertura de desempleo es del 44%. Esto significa que más de la mitad de los parados, hablamos de 5,45 millones de personas, no recibe ninguna prestación ni subsidio.
Esta penosa situación económica que afecta a tantos hogares, tiene algo bueno para el Estado, la reducción del gasto en prestaciones supone un ahorro, en concreto, un 17,7% respecto de hace un año. Hoy el Estado gasta 1.962 millones al mes y en 2013 la inversión ascendía a algo más de 2.700 millones de euros. Esta reducción del gasto en prestaciones de desempleo se incorporó a los Presupuestos Generales del Estado. El Gobierno ha previsto en 2015 destinar 25.002 millones de euros al pago de prestaciones, un 15% menos que en el año anterior.
Vamos bien, señor Rajoy.