27 de marzo de 2015

No te quejes

En julio de 2006, Will Bowen, un pastor de EEUU, propuso a su comunidad “El reto de los 21 días”, que consiste en colocarse una pulsera morada con el lema Un mundo sin quejas. Si durante este periodo se produce algún lamento, hay que cambiar la pulsera de muñeca y volver a empezar con el contador a cero. La finalidad es suprimir cualquier queja y sus consecuencias en el psiquismo. Will Bowen pretende conectarnos con campos de energía en los que se desarrolla el poder personal, porque al quejarnos estamos sintiendo lo que pensamos.
Se supone que vencer este reto cambia la vida, pues se eliminan las enfermedades y se mejoran el ánimo y las relaciones personales, llegando a ser una persona feliz y en armonía. Desde 2006, seis millones de individuos han alcanzado este objetivo en 100 países, y cada día aumenta la cifra. Tres proveedores distribuyen por el mundo estas pulseras.  
Esto, que parece una tontería, lo es, y se ha convertido en un fenómeno viral. Pienso que una pulsera morada no va a darnos la felicidad y que quejarse no es tan malo, sirve para expresar nuestra disconformidad, para que no nos pisen. Otra cosa es caer la negatividad patológica y protestar por todo.