26 de febrero de 2015

Un buen sistema educativo

Francia, con su sistema pedagógico, ha creado legiones de autómatas burocráticos, o de mohínos fracasados; Inglaterra, en cambio, ha colonizado medio planeta. (Azorín)
 
Un buen sistema educativo no debe permitir que ningún alumno se quede descolgado. La organización escolar ha de ir encaminada en este sentido, para conseguir que todo el alumnado alcance los objetivos establecidos y que quienes tengan mayor capacidad puedan desarrollarse y llegar más lejos.
Es más importante aprender que competir, algo que fomenta el sistema educativo español. Luego los resultados negativos en el informe PISA son los que son.
Durante el periodo de enseñanza obligatoria, la educación individualizada y el apoyo han de ser continuos. Así como la garantía de refuerzo a las familias más desfavorecidas con comedores, libros, material…, gratuitos. Opino que sería bueno que no existiera segregación en las escuelas, ni por sexo, ni por religión, ni por estrato social, ni por ninguna otra cuestión. La sociedad es variada y la mezcla es positiva para que de adultos nos aceptemos como iguales que somos.
El seguimiento de los alumnos podría prevenir las dificultades personales y académicas y adaptar el plan de estudios a las necesidades específicas de cada persona. La meta a conseguir es que ningún alumno abandone sus estudios y que al acabar la etapa obligatoria haya conseguido un nivel óptimo de conocimientos que le permitan seguir adelante realizando estudios superiores o preparándose para aprender un oficio.
Durante un tiempo, en España hubo un sistema educativo público de calidad, el 97,5% de los centros eran gestionados por el municipio. En los años 60 se vio clara la necesidad de mejorar el país creando escuelas donde todos los alumnos alcanzasen un nivel mínimo establecido. Luego los planteamientos han cambiado, se han implantado sucesivos sistemas fallidos porque no existía un objetivo claro. También se ha olvidado que la educación es un bien público.