2 de enero de 2015

Empezar el año con buen pie

Empiezo el año con buen pie. Me he fracturado la rótula. Una “buena” fractura, según el traumatólogo.
Poco a poco gano habilidad con las muletas, sobrevivo con menos calmantes y adquiero una mínima autonomía. Es ahora cuando me pongo realmente en la piel de tantos miles de personas que viven sentadas en una silla de ruedas, comprendo sus limitaciones, veo los obstáculos que superan cada día.
Dentro de tres semanas me quitarán la férula que me inmoviliza la pierna derecha. Haré rehabilitación y mi rodilla volverá a ser la de antes. Eso espero. Pero los hay menos afortunados, y seguirán con su silla y sus dificultades de por vida.
A ellos, a cada persona que afronta su existencia con cualquier discapacidad, quiero decirles que son admirables y su lucha representa una extraordinaria demostración de fuerza y superación. Ánimo.