30 de diciembre de 2014

Filosofía vital para el 2015

Nunca he redactado una lista de propósitos para el año nuevo, pienso que las decisiones deben tomarse cuando hace falta y ponerlas en práctica inmediatamente, no el día 1 de enero. Pero la crisis me ha llevado a reflexionar sobre cuestiones a las que antes no daba tanta importancia como ahora.
Las circunstancias pueden cambiar muy rápido. De contar con un proyecto vital, podemos pasar a tener la vida en el aire. Así, en cuestión de segundos. Un diagnóstico fatal sobre nuestra salud, un despido inesperado, un dinero que se volatiliza en manos del banco, un río desbordado que se nos lleva la casa… y nuestro futuro se esfuma. Por eso debemos centrarnos en hoy, en ser felices, en disfrutar cada instante como si fuera el último, pues realmente podría serlo.
Esto es lo que he ido aprendiendo mientras vivo, y lo comparto contigo, por si te sirve de inspiración al crear tu propia lista de propósitos para ser la persona que aspiras llegar a ser.
1. Se tú mismo.
Aléjate de las masas, del rebaño. Elige tu propio camino y se la persona que deseas ser.
2. No te estanques.
Avanza, no te quedes quieto. Tienes una pareja con la que no eres feliz ni desgraciado, un trabajo que ni te gusta ni te disgusta, unas amistades que ni fu ni fa… Estás vegetando. ¿Vas a seguir a si el resto de tus días o vas a introducir cambios en tu mediocre realidad?
3. Reafírmate.
Pasa de lo que piensen de ti los demás. Tú no eres esas opiniones. Cree en ti y podrás conseguir cualquier meta que te propongas.
4. Siembra lo que desees recibir.
Si quieres afecto, esparce semillas de afecto a tu alrededor y verás que pronto germinan. Si buscas apoyo, refuerza tú también a los demás. Recibirás aquello que siembres.
5. El pasado no se puede cambiar.
Deja de torturarte por lo que podría haber o no haber sido si… Ya no hay forma de cambiar lo que ocurrió, pero sí existe la manera de enmendar esa situación, de no repetir el mismo error, de aprender la lección.
6. ¿Tienes la compañía que deseas?
¿Estás harto de la gente que te rodea? ¿No puedes fiarte de nadie? ¿Sientes que no te toman en serio ni se preocupan lo suficiente por ti? La compañía se elige.
7. Arriésgate.
Haz algo. Equivócate. Fracasa. Asume retos. Inténtalo.
8. Disfruta.
No corras todo el tiempo. Para. Detente un momento y disfruta de esa magnífica luna en el cielo negro, de las explicaciones ininteligibles de un niño, del café con un amigo…
9. Se honesto contigo mismo.
¿Qué quieres? No hagas nada que no te apasione y pon pasión en todo lo que hagas
10. No desperdicies tu tiempo.
Tiempo es lo único que tenemos, por eso es tan valioso y no debe malgastarse. Embárcate en proyectos que merezcan la pena. Rodéate de gente interesante y deja al margen todo lo demás.
11. Ayuda y te ayudarán.
Escucha, anima, atiende y apoya a quien lo necesite. Así no te faltarán soportes cuando te hagan falta.
12. Déjate de exigencias y de expectativas.
Las personas somos seres limitados e imperfectos, que cometen errores. No esperes nada de nadie.
13. Valora tu intimidad.
No pregones cada detalle de tu vida. Las redes sociales no necesitan conocer los baches de tu relación con detalle, ni lo borde que es tu jefe, quizás tampoco deban saberlo tus allegados. Reserva una parcela de tu intimidad para ti mismo.
14. Basta de excusas.
Si otros lo consiguen, tú también. No te autolimites, no te pongas obstáculos ni trabas. Atrévete a hacer cosas o de lo contrario te arrepentirás. Vivirás estancado, dándole vueltas a lo que podría haber sido.
15. Alégrate por los éxitos de los demás.
No seas celoso ni finjas alegría. Alégrate sinceramente por el éxito de los demás, porque a ti también te gusta compartir tus buenas noticias.