18 de diciembre de 2014

A ver si lo arreglan


La sociedad oscila entre el desánimo y la indignación. Pero nada se mueve. Todo sigue igual. No reaccionamos. Estamos paralizados, confusos. Improvisamos sobre la marcha. Esto no funciona. La crisis dura demasiado, como los recortes mal aplicados, la miseria de muchos, la pérdida de derechos, la bajada salarial… Nos hemos estancado, y si seguimos confiando en que el Gobierno solucione esta situación, vamos listos.
Comienza un nuevo año y la comodidad de la queja no puede durar más, ni la depresión, ni la resignación, ni la falta de movilización. Nos jugamos el futuro y no se debe perder más tiempo. Este es un asunto serio. No sirven excusas. Es el momento de reclamar, dentro de lo viable, las mejoras que puedan aplicarse. La ciudadanía ha de tener muy clara la importancia de moverse hacia unos objetivos concretos. El Estado de Bienestar se reduce vertiginosamente y es hora de actuar.
En Economía no hay milagros, basta con una gestión eficaz del dinero público y unas cuentas transparentes, sin trampas. Hay que exigirles a los políticos que cumplan el cometido para el que fueron designados y a la sociedad que no espere a que venga el hada madrina con su varita mágica para arreglarnos la vida. Somos nosotros, todos, los que tenemos la obligación moral de contribuir a solventar los problemas de nuestro país.