4 de noviembre de 2014

Indígnense

¿Se imaginan una España sin mangantes saqueando las arcas públicas? ¿Cuánto dinero habrían ahorrado los municipios si las obras ejecutadas en ellos no hubiesen incluido mordidas? ¿Con qué cinismo piden los políticos esfuerzos a unos ciudadanos que hemos sufragado safaris, mansiones, regalos, viajes, trajes, vehículos de alta gama, comilonas o cuentas corrientes en todos los paraísos fiscales del mundo? ¿Qué recortes nos hubiéramos evitado si nadie hubiera metido la mano en la caja?  
Cifras aproximadas de los supuestos saqueos destapados hasta la fecha:
- Caso Malaya: unos 2.400 millones de euros defraudados.
- Caso Edu: unos 2.000 millones de euros malversados.
- Caso Gürtel: unos 120 millones defraudados.
- Caso Pujol: unos 3.000 millones de euros blanqueados.
- Caso Eres: unos 1.200 millones de euros estafados.
- Trama Púnica: unos 250 millones de euros “desaparecidos”.
Súmese a este total los más de 15.200 millones despilfarrados en obras injustificables: aeropuertos sin aviones, autopistas que no llevan a ningún sitio, trenes de alta velocidad y aún más alto precio…
Si no se han mareado con las cifras, indígnense por los hechos y hagan algo más que escandalizarse y sonrojarse de vergüenza ajena. Ese dinero era nuestro, de los españoles, y aún no se ha convocado ninguna manifestación para exigir que nos lo devuelvan.