14 de julio de 2014

Palabras, solo palabras

Salman Rushdie ya lo advirtió hace tiempo: “Habrá que volver a luchar por cosas por las que pensábamos que nunca más habría que volver a luchar”.  ¿A qué cosas se refería? Derechos humanos, separación de la Iglesia y del Estado, igualdad de género, justicia social… Todas esas cosas que de tanto decirlas se han transformado en palabras huecas. Y quizá sean solamente eso, palabras. Manifiestos, proclamas, declaraciones, panfletos… “Qué tristeza de palabras” diría Alberti.
Palabras. Cosas. Detalles sin importancia.  ¿De verdad son solo eso?